La UEFA pretende que el partido, previsto para el 24 de septiembre en Budapest, sirva como ensayo piloto para el regreso de los hinchas a los estadios
Sevilla y Bayern Múnich disputarán el jueves 24 de septiembre la final de la Supercopa Europea en Budapest. Hungría, sin embargo, impuso el pasado martes un severo cierre de fronteras y se ha convertido en el primer -y hasta ahora- único país de la Unión Europea en adoptar esta medida para evitar las importaciones de positivos por COVID-19. Los ciudadanos extranjeros sólo pueden entrar en el territorio húngaro con excepciones justificadas: por trabajo, siempre y cuando provengan desde un radio máximo de 30 kilómetros y no permanezcan en el país durante más de 24 horas. También podrán cruzar la frontera las personas con un contrato laboral de más de 30 días en el país y los participantes en “eventos deportivos, culturales y religiosos de importancia”.